domingo, 11 de marzo de 2012

Maestro

Puede resultar complicado fingir que quieres a alguien y conseguir que te crea. Muy complicado, supongo. Al igual que acariciar su cara con dos dedos, como si pretendieras profundizar en sus pensamientos a través de su mirada. O prolongar un abrazo transmitiendo calor, del de verdad, del que no se puede sustituir con una estufa.
Debe resultarte difícil soportar conversaciones sobre vosotros dos y fingir entusiasmo, o no fingir nada y dejar que las palabras ocupen el espacio y hagan pasar el tiempo. También te costará esperar, o hacer que esperas su día especial con ganas, como si llevaras semanas planeándolo, con una sonrisa de oreja a oreja y los ojos brillantes.
Puede resultarte complicado, si es que aún lo sigues haciendo.