viernes, 27 de agosto de 2010

irme

Nunca había mirado el mail con tanta frecuencia.
Un minuto, otro, otro más, y la bandeja de entrada sigue en el mismo estado que la vez anterior.
Entiéndelo, la gente está trabajando, como tú, o de compras, aprovechando la mañana, y no están pendientes de si sale una ventanita en la parte inferior derecha de su monitor.
Pero es que hoy no puedo más. Tanto tiempo en espera al final ha llegado a su límite y siento que estoy a punto de explotar. Cuánto contraste con la sensación de esta mañana mientras esperaba el tren.
Será mejor que vuelva introducir en mi mente pensamientos agradables como esos. El fin de semana que en dos horas estará aquí.

7 comentarios:

X dijo...

La que espera, desespera.

(Dicen)

:-)

Yopopolin dijo...

y que esperas con tanta ansia???

tranquilidad, que llegará! ;)

Sí es lo que parece dijo...

Ufff qué malas son esas esperas, qué ansiedad y forma tan rápida tiene nuestra mente en esos momentos para darnos cosas qué pensar y de las no agradables.

Pero tarde o temprano acaba llegando

Nanete dijo...

En esas esperas en cuando se cometen las tonterías más patéticas....

Mandarina López dijo...

¿Y la cantidad de cosas que pueden ocurrir mientras uno se encuentra esperando?

Kobal dijo...

Espero que hayas apsado un agradable fin de semana con ideas positivas ;)

I dijo...

@X Estás tú muy refranero últimamente, ¿no? xD

@Yopopolin Señales de vida esperaba ;)

@Síes Es que si esperas y no tienes otra cosa que hacer al final tiras siempre para lo malo. ¿Será evitable?

@Nanete No sé por qué me da que estás tirando por el terreno sentimental...

@Mandarina ¿Por qué no?

@Kobal Se ha cumplido :) Gracias!