sábado, 12 de junio de 2010

historias de un 8 de Marzo


Sara espera a Diego a la salida de sus clases. Quiere, por una vez, ser ella quien le sorprenda. Cuando sale ve que Diego anda muy deprisa hacia el otro lado de la calle. Allí hay una chica. Melena hasta los hombros, escasa, de un color caoba, con algunos mechones salpicando su frente. Tenía un aspecto informal, algo desaliñado, y apenas parecía que llevara maquillaje. Sara se sintió estúpida al verse analizando a una chica cualquiera, que simplemente estaba allí, así que decidió centrarse en Diego, que en ese momento se disponía a cruzar la calle tras la señal verde del semáforo. Un par de pasos más y Diego llegaría junto a esa chica, con una sonrisa cada vez más amplia. Sara, sentada en el coche, empezaba a ponerse más nerviosa a cada segundo. No podía pensar, miles de hipótesis pasaban por su cabeza a la velocidad de la luz pero no conseguía ser racional, como era siempre. Le latían las sienes, sentía sus pulsaciones en las yemas de los dedos y un vacío en su cabeza. Aquél paso de peatones se le hizo eterno. 
Diego llegó junto a la chica que esperaba al otro lado. Se miraron, se sonrieron, se besaron. No fue un beso apasionado, pero daba la sensación de que aquella pareja se conocía bien, de que no era un encuentro ocasional. Sara no hubiera perdonado una infidelidad puntual, pero la posibilidad de un engaño durante un tiempo sería doblemente duro. Aún le costaba creer que Diego hubiera hecho algo así.
No lo pensó más. Salió del coche cerrando la puerta con rabia y se dispuso a enfrentar la realidad. Se acercó a él por la espalda y se colocó a su lado.

- Hombre, Diego, ¡cuánto tiempo! Has salido hoy muy pronto, ¿no?
- Perdona, pero... ¿nos conocemos?
- Ésa sí que es buena. ¿Fingir que no me conoces? ¡Por favor! Sabes tan bien como yo que es absurdo. ¿Se puede saber a qué estás jugando?
- Lo siento, pero creo que te estás confundiendo de persona...
- Increíble. ¿Quieres saber con quién te estoy confundiendo? ¡Contigo! Diego Arias, curiosamente con el mismo físico que tú, naciste en Madrid el 30 de Julio y sigues viviendo aquí, aunque durante un par de años cuando eras pequeño viviste con tus padres en Valencia. Te gustan los días grises, como hoy, los helados de yogur y Siete Vidas. Tamb..
- Espera, espera. Esto no puede ser. ¿Cómo sabes esas cosas? ¿Me has estado espiando?
- Venga, deja ya el cuento de que no me conoces.
- ¿Cómo te llamas?
- Sara. Sigo llamándome Sara.
- Sara, no sé cómo explicar esto. No sé, no lo entiendo. No sé de qué me conoces ni cómo has adivinado todas esas cosas.
- Es que no las he adivinado, me las has contado tú. Por si tampoco lo recuerdas, llevamos saliendo juntos algo más de un año.
- Eso es imposible. Salgo con ella desde los 21, y de eso hace ya dos años. Además, es la prim...
- ¿Dos años? Que yo sepa tienes 25, a no ser que me hayas engañado también...
- Tengo 23. Mira, 30 de Julio de 1984. 23 años.
- Sí, si estuviéramos en el 2008. 
- Estamos en el 2008.

10 comentarios:

X dijo...

Time traveler, te toca esperar unos meses.

Diego va a flipar cuando se la encuentre de nuevo... aunque no será de nuevo.

Esto me recuerda que tengo que ver de una puta vez la sexta de Lost. xD

I dijo...

Anda, leñe, es verdad! Y yo que pensaba que me había aparecido la idea de forma natural y resulta que tiene influencias más que claras de Lost y Flashforward! Jajaja.

Yo también tengo que ver la sexta temporada :o Espero que hagan un resumen porque vi la 5ª hace un año ;)

Aida dijo...

Buenísimo!!!!

I dijo...

gracias ;)

Martha dijo...

Muy bueno! ^^

Aunque a la prota del relato no creo que le guste tanto! Jeje!

Besicos!

I dijo...

No, no creo que le haya gustado mucho la experiencia... ;)

X dijo...

Por cierto, ya sé quién eres. Ha sido una revelación que me ha venido de repente. :-)

I dijo...

Jajaja X, ¿así que eres de revelaciones nocturnas? :p
¿Algún desencadenante?

X dijo...

Sinceramente no, simplemente fue un "chas!". :P

I dijo...

Como la canción ♫♪
Entonces no tengo más preguntas :)