miércoles, 9 de junio de 2010

Tarde, mal y nunca


Fue curioso el encuentro de anoche. Los dos nos vimos aunque no hubo saludos de por medio. Ibas con una chica, hablabais y parecía que lo estabais pasando bien, de lo cual me alegro. 
Aún recuerdo tu cara al encontrarme con B en el sitio de siempre. Es innegable que te sorprendió, igual que es innegable que intentaste excluirlo de la conversación no parando de hablar de cosas pasadas de las que no había sido partícipe, lo que no dijo mucho en tu favor. Las siguientes dos semanas me hablaste más que de costumbre, siempre banalidades que no llevaban a nada, intentando averiguar mi estado sentimental. Entonces pensé: "llegaste tarde". Yo te gustaba y tú a mí. Tú no querías nada serio entonces y yo no quería nada artificial. Fuiste el perro del hortelano, pero yo no estaba dispuesta a esperar por nada.
Ahora yo estoy con él, y tú con ella. Pero, por favor, no le sueltes la mano.

6 comentarios:

Kobal dijo...

perdió su oportunidad ...

Mandarina López dijo...

Y por suerte o por desgracia, cada uno quedará en la mente del otro durante mucho tiempo...

Martha dijo...

No hay que dejar pasar los trenes...Y si alguno se escapa, lo suyo es correr hasta la siguiente estación para cogerle. ;)

Besicos!

Alice dijo...

Aparte de haberte dejado escapar en su momento, parece que ahora intenta que, de alguna forma, no olvides lo que sentiste en su momento... Demasiado frecuente, me temo, pero casi siempre, cuando eso pasa, ya es tarde.

Sí es lo que parece dijo...

Hola, yo he vivido ese ni comes ni dejas comer, fue en el instituto. Y la verdad es que no lo entiendo.

Seguro saliste ganado.

Saludos

I dijo...

Hola! El instituto no habría sido lo mismo sin estos teatros ;) Anécdotas para hoy.

No sé si salí ganando o no, pero me gusta pensar que sí :)